Tratamiento para la Adicción y Desintoxicación

Adicción · Tabaco · Alcohol · Cannabis · Cocaína

Persona en consulta psiquiátrica para el tratamiento de una adicción en Madrid

Los problemas relacionados con las drogas -tabaco, alcohol, cannabis, marihuana, cocaína- son uno de los grandes problemas de nuestra sociedad. Cada vez los adolescentes contactan antes con las drogas lo que conlleva más riesgo de dependencia y mayores problemas psicosociales.

España es uno de los países con más consumidores de drogas, siendo el 5º en consumo de alcohol y el primero en porcentaje de consumidores de cocaína del mundo.

Dentro de los problemas relacionados con las drogas debemos distinguir entre:

  • Consumo perjudicial de drogas: personas que tienen problemas físicos o psicológicos como consecuencias del consumo de drogas, independientemente de la cantidad consumida.
  • Abuso de drogas: patrón desadaptativo de consumo de drogas que conlleva un deterioro significativo en las obligaciones personales, o se consume en situaciones de riesgo, o se asocia a problemas legales, o el sujeto continúa bebiendo a pesar de las consecuencias sociales que le ocasiona.
  • Dependencia: aparecen síntomas conductuales y fisiológicos que indican que el sujeto ha perdido el control sobre el consumo de la sustancia y lo mantiene a pesar de las consecuencias adversas. Incluye tolerancia y síndrome de abstinencia.

Estos criterios de abuso o dependencia de drogas pueden ser aplicados a cualquier tipo de droga incluido el alcohol y el tabaco. Las drogas principales son el alcohol, el tabaco, el cannabis y la cocaína.

En nuestra consulta abordamos el tratamiento a las adicciones de forma integral.

¿La adicción es una enfermedad mental?

La adicción es una enfermedad mental que cambia al cerebro de manera fundamental, interrumpiendo la jerarquía normal de las necesidades y los deseos, y sustituyéndolos con nuevas prioridades relacionadas con la obtención y el consumo de drogas. Los comportamientos compulsivos resultantes, que debilitan la capacidad para controlar los impulsos a pesar de las consecuencias negativas, son similares a las características básicas de otras enfermedades mentales.

Tratamiento para adicción al alcohol

El alcohol es una de las sustancias de abuso que más problemas conlleva tanto desde el punto de vista físico como psicológico. Su consumo crónico tiene un efecto devastador a múltiples niveles como son el hígado, esófago, estómago, páncreas, cerebro, etc. Se le atribuyen al alcohol 20.000 muertes al año en España donde se calcula que hay aproximadamente 1 millón de alcohólicos. El 50% de los accidentes de tráfico mortales y el 30% de los accidentes laborales están relacionados con el consumo de alcohol.

A la hora de valorar el consumo de alcohol es importante medir la cantidad de alcohol ingerida. Así, con esta sencilla fórmula podemos conocer los gramos de alcohol que se consumen al día:

Gramos de alcohol = (ml de la bebida X grados de la bebida X 0,8)/100

De esta forma podemos dividir a los consumidores en:

  • Bebedor moderado:
    • Hombres: menos de 40 gr/día
    • Mujeres: menos de 24 gr/día
  • Bebedor de riesgo:
    • Hombres: más de 40 gr/día
    • Mujeres: más de 24 gr/día

En general, el tiempo que debe pasar hasta que se instaura una dependencia de alcohol es bastante prolongado si bien cuando utilizamos al alcohol con fines distintos al social el riesgo es mucho mayor, por ejemplo cuando se usa como tranquilizante o para ayudar a dormir o para olvidar problemas o situaciones vitales adversas.

Una vez establecida una dependencia de alcohol es vital consultar con el médico antes de interrumpir el consumo pues la abstinencia de alcohol es potencialmente muy grave pudiendo llevar a la muerte. Por tanto, la interrupción del consumo debe hacerse bajo estricto control médico.

Es necesario evaluar las repercusiones a nivel físico, psicológico, ambiental y la motivación para mantener la abstinencia del consumo.

La desintoxicación de alcohol es la primera parte del tratamiento y consiste en eliminar al tóxico del organismo. Su duración es de 5-7 días en total. Durante este tiempo es necesario un tratamiento farmacológico a altas dosis para evitar que aparezca el síndrome de abstinencia. El paciente debe permanecer acompañado la mayor parte del tiempo que dure la desintoxicación y el tratamiento debe ser supervisado por un familiar.

Una vez realizada la desintoxicación comienza la deshabituación que se prolonga durante unos seis meses aunque para algunos dura toda la vida. De hecho se considera que el alcohólico es alcohólico para siempre si bien puede estar muchos años inactivo (en abstinencia). La deshabituación se basa en un tratamiento psicoterapéutico, incluyendo la terapia grupal. Además se pueden utilizar algunos tratamientos farmacológicos que disminuyen el riesgo de recaída.

Tratamiento para la adicción al tabaco

El tabaquismo es la principal causa evitable de enfermedad y muerte prematura en España, con alrededor de 50.000 fallecimientos al año por patología directamente atribuible (cáncer de pulmón, EPOC, enfermedad cardiovascular, ictus). La nicotina genera una dependencia física y psicológica intensa: tolerancia, síndrome de abstinencia y consumo compulsivo aparecen pronto y mantienen el hábito durante décadas.

El síndrome de abstinencia de nicotina —irritabilidad, ansiedad, insomnio, dificultades de concentración, aumento del apetito y deseo intenso de fumar— suele alcanzar su pico entre el segundo y el cuarto día tras dejar de fumar y se atenúa a lo largo de las primeras semanas. Es uno de los principales motivos de recaída, por lo que el tratamiento médico mejora notablemente las tasas de éxito frente al abandono sin ayuda.

El abordaje recomendado combina tratamiento farmacológico e intervención psicológica. Las opciones farmacológicas con mayor evidencia son:

  • Vareniclina: agonista parcial del receptor nicotínico α4β2. Reduce el deseo de fumar y atenúa el refuerzo si hay un consumo puntual. Es el fármaco con mayores tasas de abstinencia mantenida a 6 y 12 meses.
  • Bupropión: antidepresivo con efecto sobre la neurotransmisión dopaminérgica y noradrenérgica. Útil especialmente en personas con sintomatología depresiva asociada o con miedo al aumento de peso.
  • Terapia sustitutiva con nicotina (TSN): parches, chicles, comprimidos o aerosol bucal. Permite controlar el síndrome de abstinencia liberando nicotina de forma estable, sin las sustancias tóxicas de la combustión. Puede combinarse (parche de liberación lenta + forma rápida para el craving puntual).

La terapia cognitivo-conductual es el componente psicológico de primera línea: identifica los desencadenantes del consumo, entrena estrategias para afrontar el craving, modifica las asociaciones aprendidas (café, conducción, situaciones sociales) y previene recaídas. La combinación de fármaco más intervención psicológica multiplica por dos o tres las probabilidades de mantener la abstinencia a largo plazo frente al intento sin apoyo.

En personas con patología dual —tabaquismo asociado a depresión, ansiedad, esquizofrenia o TDAH— el abordaje debe ser integrado: tratar solo el tabaquismo sin estabilizar la patología psiquiátrica de base aumenta el riesgo de recaída, y viceversa. Los cigarrillos electrónicos y los productos de tabaco calentado no se recomiendan como herramienta de cesación: la evidencia es limitada, mantienen la dependencia nicotínica y su seguridad a largo plazo no está establecida.

Tratamiento para adicción al cannabis

El cannabis sativa o marihuana es una planta que contiene una gran cantidad de alcaloides con efectos psicoactivos. El principal de todos ellos es el TetraidroCannabinol o THC.

Existen tres formas de presentar el cannabis:

  • Marihuana: Se obtiene de las eflorescencias. Contiene un 10% de THC
  • Hachís: Es la resina seca y contiene un 10% de THC
  • Aceite de hachís: contiene un 50% de THC

Es la sustancia ilegal más ampliamente consumida en nuestro medio y frecuentemente se asocia al consumo de otras sustancias como tabaco o alcohol.

La intoxicación por cannabis se caracteriza por euforia, ansiedad, ideas paranoides, distorsión del sentido del tiempo, sensación de hipersensibilidad, deterioro de la capacidad de juicio y aislamiento social. Además provoca sequedad de boca, taquicardia y aumento del apetito. En ocasiones provoca crisis de angustia siendo un motivo frecuente de atención en Urgencias.

Se cuestiona si el cannabis produce auténtica dependencia física o si es tan solo psicológica. Lo que sí es cierto es que la experiencia clínica nos muestra con frecuencia consumidores de altas dosis de cannabis que hacen escaladas del consumo de forma progresiva y que presentan importante dificultad para interrumpir el consumo.

El consumo crónico puede provocar complicaciones psiquiátricas como el síndrome amotivacional que se caracteriza por un cuadro de apatía, desinterés por las cosas, indiferencia afectiva, abandono de las actividades habituales y cansancio.

Otra complicación frecuente es el posible desarrollo de una psicosis cannábica, a veces indistinguible de la esquizofrenia.

Tratamiento para adicción a la cocaína

La cocaína procede de las hojas del Eritroxilon coca, arbusto que se cultiva en las altiplanicies de los Andes. En las culturas precolombinas ya se consumía mediante masticación. Llegó a Europa en el siglo XVIII y desde el principio despertó gran interés por sus propiedades anestésicas y estimulantes. Sin embargo, ya desde principios del siglo XX se descubre su potente efecto tóxico y adictivo por lo que queda limitado su uso a anestesia. Desde los años sesenta su consumo no ha dejado de crecer hasta la actualidad.

La cocaína provoca una inmediata liberación de dopamina que se traduce en un potente efecto estimulante y euforizante sin embargo, su consumo crónico provoca una depleción de la neurotransmisión si no es mediada por el efecto de la cocaína. Tras el efecto euforizante aparece un estado de irritabilidad muy desagradable que conduce a repetir el consumo para volver a sentir la euforia y que desaparezca la irritabilidad.

Cuando se consume vía fumada o intravenosa el paso a la dependencia es rápido sin embargo, cuando el consumo es vía nasal el paso a la dependencia es más lento. La dependencia de cocaína se caracteriza por depresión, falta de estímulo, dificultad para disfrutar de las cosas, apatía, falta de energía, aislamiento social, abandono de las actividades habituales y dificultades de atención y memoria.

La intoxicación por cocaína se caracteriza por euforia, inquietud que puede llegar a la agitación, grandiosidad, etc. En casos graves aparece lenguaje incoherente, ideación paranoide (paranoias), alucinaciones, arritmias cardiacas pudiendo llegar a la muerte.

El tratamiento de la dependencia de cocaína es complejo, fundamentalmente psicoterapéutico, si bien determinados psicofármacos pueden mejorar algunos síntomas de abstinencia y disminuir el riesgo de recaída.

En los últimos años se atiende cada vez con mayor frecuencia un patrón específico de consumo de cocaína y otros estimulantes en contextos sexualizados, conocido como chemsex. Requiere un abordaje diferenciado por sus implicaciones médicas, psicológicas y de salud sexual.

Adicción y otros trastornos mentales: patología dual

Más de la mitad de las personas con un trastorno por consumo de sustancias presenta también otro trastorno mental: depresión, trastornos de ansiedad, trastorno bipolar, trastornos de personalidad, TDAH o psicosis. Esta coexistencia se denomina patología dual y empeora el pronóstico cuando se aborda solo una de las dos condiciones.

Por eso en nuestra consulta integramos el tratamiento de la adicción con el de la patología psiquiátrica asociada en la Unidad de Patología Dual, ajustando psicofármacos y psicoterapia de forma coordinada y reduciendo así el riesgo de recaída.